Quali sono i sintomi dell’influenza?
Rispondete alle domande con una frase completa. (Answer the questions with a complete sentence.)
I sintomi dell’influenza sono la tosse, la febbre, il vomito e il mal di stomaco.
You might also like to view...
??????????????????
a.? b.? c.? d.?
Alice s’est coupé la main. Elle a besoin de quelques…
a. béquilles b. points de suture c. radiographies
Conteste estas preguntas.
¿Con qué persona de tu familia te llevas muy bien? ________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________
Algunos presos podían escuchar...
Read the following poem, then indicate the answer that best completes the statements. «Celebración de la voz humana/2», de Eduardo Galeano Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunquef hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos. Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, que en prisión aprendió sin profesor: —Algunos teníamos mala letra — me dijo—. Otros eran unos artistas de la caligrafía. La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito. ? Algunos presos pasaron más de diez años enterradosi en solitarios calabozosj del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared. Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta. Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada. a) los pasos de los guardias por los corredores. b) los pájaros cantando afuera. c) las voces de sus compañeros.