My parents’ apartment in Cologne is fairly small, but comfortable.
WIE SAGT MAN DAS AUF DEUTSCH?
Die Wohnung meiner Eltern in Köln ist ziemlich klein, aber bequem / gemütlich.
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Situation: Vous cherchez un appartement et l'annonce vous dit de téléphoner à Mme Leblanc. Un monsieur répond à votre appel. Répondez à sa question. -Allô, bonsoir -Bonsoir, monsieur. Est-ce que je pourrais parler à Madame Leblanc? -C'est de la part de qui? -__________
A. Un moment, s'il vous plaît. B. De Nicole Robin. C. Je téléphone au sujet de l'appartement.
Unite le coppie di frasi usando che o cui preceduto da una preposizione o da un articolo.
I tecnici della Apple sono molto preparati. Io lavoro con loro. ____________________________________________________________________________________
Complete the sentences with the present perfect of the verb in parenthesis
Ernesto no ____________________________ (estar) nunca en otro país.
Algunos presos podían escuchar...
Read the following poem, then indicate the answer that best completes the statements. «Celebración de la voz humana/2», de Eduardo Galeano Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunquef hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos. Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, que en prisión aprendió sin profesor: —Algunos teníamos mala letra — me dijo—. Otros eran unos artistas de la caligrafía. La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito. ? Algunos presos pasaron más de diez años enterradosi en solitarios calabozosj del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared. Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta. Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada. a) los pasos de los guardias por los corredores. b) los pájaros cantando afuera. c) las voces de sus compañeros.